Estrofa 953 Cuando me llegó mi turnodije entre mí: "Ya me toca",y aunque mi falta era pocano sé por que me asustaba;les asiguro que estabacon el Jesús en ia boca. Estrofa 954 Me dijo que yo era un vago,un jugador, un perdido;que dende que fí al partidoandaba de picaflor;que había de ser un bandidocomo mi antesucesor. Estrofa 955 Puede que uno tenga un vicioy que de él no se reforme,mas naides esta conformecon recebir ese trato:yo conocí que era el ñatoquien le había dao los informes. Estrofa 956 Me dentro curiosidá,al ver que de esa maneratan siguro me dijeraque jué mi padre un bandido;luego, lo habrá conocido,y yo inoraba quien era. Estrofa 957 Me empeñé en aviriguarlo;promesas hice a Jesús;tuve por fin una luzy supe con alegríaque era el autor de mis díasel guapo sargento Cruz. Estrofa 958 Yo conocía bien su historiay la tenía muy presente:sabía que Cruz, bravamente,yendo con una partida,había jugado la vidapor defender a un valiente. Estrofa 959 Y hoy ruego a mi Dios piadosoque lo mantenga en su gloria;se ha de conservar su historiaen el corazón del hijo;el al morir me bendijoyo bendigo su memoria. Estrofa 960 Yo juré tener enmienday lo conseguí de veras;puedo decir ande quieraque, si faltas he tenido,de todas me he corregidodende que supe quién era. Estrofa 961 El que sabe ser güen hijoa los suyos se parece;y aquel que a su lado crecey a su padre no hace honor,como castigo merecede la desdicha el rigor. Estrofa 962 Con un empeño costantemis faltas supe enmendar;todo conseguí olvidar,pero, por desgracia mía,el nombre de Picardíano me lo pude quitar. Estrofa 963 Aquel que tiene güen nombremuchos dijustos se ahorra,y entre tanta mazamorrano olviden esta alvertencia:aprendí por esperenciaque el mal nombre no se borra. ← Canto anteriorCanto siguiente →