Estrofa 719 Lo que les voy adecirninguno lo ponga en duda:y aunque la cosa es peluda,hare la resolución;es ladino el corazón,pero la lengua no ayuda. Estrofa 720 El rigor de las desdichashemos soportado diez años,pelegrinando entre estraños,sin tener donde vivir,y obligados a sufriruna máquina de daños. Estrofa 721 El que vive de ese modode todos es tributario;falta la cabeza primarioy los hijos que él sustentase dispersan como cuentascuando se corta el rasario. Estrofa 722 Yo anduve ansí como todos,hasta que al fin de sus díassupo mi suerte una tíay me recogió a su lado;allí viví sosegadoy de nada carecía. Estrofa 723 No tenía cuidado algunoni que trabajar tampoco,y como muchacho locolo pasaba de holgazán;con razón dice el refránque lo güeno dura poco. Estrofa 724 En mí todo su cuidadoy su cariño ponía;como a un hijo me queríacon cariño verdadero,y me nombró de herederode los bienes que tenía. Estrofa 725 El Juez vino sin tardanzacuanto falleció la vieja."De los bienes que te deja",me dijo, "Yo he de cuidar:es un rodeo regulary dos majadas de ovejas". Estrofa 726 Era hombre de mucha labia,con mas leyes que un dotor,me dijo: "Vos sos menor,y por los años que tienesno podés manejar bienes;voy a nombrarte un tutor." Estrofa 727 Tomó un recuento de todo,porque entendía su papel,y después que aquel pastello tuvo bien amasao,puso al frente un encargao,y a mí me llevó con él. Estrofa 728 Muy pronto estuvo mi poncholo mismo que cernidor;el chiripá estaba pior,y aunque para el frio soy guapoya no me quedaba un traponi pa el frío, ni pa el calor. Estrofa 729 En tan triste desabrigotras de un mes, iba otro mes;guardaba silencio el Juez,la miseria me invadía,me acordaba de mi tíaal verme en tal desnudez. Estrofa 730 No se decir con fijezael tiempo que pasé allí;y despues de andar ansícomo moro sin señor,pasé a poder del tutorque debia cuidar de mí. ← Canto anteriorCanto siguiente →