Estrofa 188 De carta de más me víasin saber a donde dirme;mas dijeron que era vagoy entraron a perseguirme. Estrofa 189 Nunca se achican los males,van poco a poco creciendo,y ansina me vide prontoobligado a andar juyendo. Estrofa 190 No tenía mujer ni ranchoy a más, era resertor;no tenía una prenda güenani un peso en el tirador Estrofa 191 a mis hijos infelicespensé volverlos a hallar,y andaba de un lao al otrosin tener ni qué pitar. Estrofa 192 Supe una vez por desgraciaque había un baile por allí,y medio desesperaoa ver la milonga fui. Estrofa 193 Riunidos al pericóntantos amigos hallé,que alegre de verme entre ellosesa noche me apedé. Estrofa 194 Como nunca, en la ocasiónpor peliar me dio la tranca.Y la emprendí con un negroque trujo una negra en ancas. Estrofa 195 Al ver llegar la morena,que no hacía caso de naides,le dije con la mamúa:va-ca-yendo gente al baile. Estrofa 196 La negra entendió la cosay no tardó en contestarme,mirándome como a un perro:más vaca será su madre. Estrofa 197 Y dentró al baile muy tiesacon más cola que una zorra,haciendo blanquiar los dienteslo mesmo que mazamorra. Estrofa 198 !Negra linda!- Dije yo.Me gusta- pa la carona;y me puse a champurriaresta coplita fregona: Estrofa 199 a los blancos hizo Dios,a los mulatos san pedro,a los negros hizo el diablopara tizón del infierno. Estrofa 200 Había estao juntando rabiael moreno dende ajuera;en lo escuro le brillabanlos ojos como linterna. Estrofa 201 Lo conocí retobao,me acerqué y le dije presto:po-r-rudo que un hombre seanunca se enoja por esto. Estrofa 202 Corcovió el de los tamangosy creyéndose muy fijo:¡más porrudo serás vos,gaucho rotoso!, Me dijo. Estrofa 203 Y ya se me vino al humocomo a buscarme la hebra,y un golpe le acomodécon el porrón de ginebra. Estrofa 204 Ahi nomás pegó el de hollínmas gruñidos que un chanchito,y pelando el envenaome atropelló dando gritos. Estrofa 205 Pegué un brinco y abrí canchadiciéndoles: caballeros,dejen venir ese toro.Solo nací- solo muero. Estrofa 206 El negro, después del golpe,se había el poncho refalaoy dijo: vas a sabersi es solo o acompañado. Estrofa 207 Y mientras se arremangó,yo me saqué las espuelas,pues malicié que aquel tíono era de arriar con las riendas. Estrofa 208 No hay cosa como el peligropa refrescar un mamao;hasta la vista se aclarapor mucho que haiga chupao. Estrofa 209 El negro me atropellócomo a quererme comer;me hizo dos tiros seguidosy los dos le abarajé. Estrofa 210 Yo tenía un facón con s,que era de lima de acero;le hice un tiro, lo quitóy vino ciego el moreno; Estrofa 211 y en el medio de las aspasun planazo le asenté,que lo largué culebriandolo mesmo que buscapié. Estrofa 212 Le coloriaron las motascon la sangre de la herida,y volvió a venir juriosocomo una tigra parida. Estrofa 213 Y ya me hizo relumbrarpor los ojos el cuchillo,alcanzando con la puntaa cortarme en un carrillo. Estrofa 214 Me hirvió la sangre en las venasy me le afirmé al moreno,dándole de punta y hachapa dejar un diablo menos. Estrofa 215 Por fin en una topadaen el cuchillo lo alcé,y como un saco de güesoscontra un cerco lo largué. Estrofa 216 Tiró unas cuantas patadasy ya cantó pal carnero:nunca me puedo olvidarde la agonía de aquel negro. Estrofa 217 En esto la negra vinocon los ojos como ajíy empezó la pobre allía bramar como una loba.Yo quise darle una sobaa ver si la hacía callar,mas pude reflesionarque era malo en aquel punto,y por respeto al dijuntono la quise castigar. Estrofa 218 Limpié el facón en los pastos,desaté mi redomón,monté despacio y salíal tranco pa el cañadón. Estrofa 219 Después supe que al finaoni siquiera lo velaron,y retobao en un cuero,sin rezarle lo enterraron. Estrofa 220 Y dicen que dende entonces,cuando es la noche serenasuele verse una luz malacomo de alma que anda en pena. Estrofa 221 Yo tengo intención a veces,para que no pene tanto,de sacar de allí los güesosy echarlos al camposanto. ← Canto anteriorCanto siguiente →